COMENTARIO EVANGELIO
Aquí encontrarás ideas de cada norma y costumbre que suelen darse en los círculos.
La intención es iluminarte la cabeza. No es un guión preparado ni exhaustivo. Coge uno o dos puntos y prepara tú lo que vas a decir.
La Aportación económica al Opus Dei
La sostenibilidad de las actividades apostólicas y el sostenimiento de la Obra dependen exclusivamente de la generosidad de sus miembros y cooperadores. La ayuda económica no es una cuota administrativa, sino una manifestación de la corresponsabilidad y de la libertad con la que cada persona vive su vocación cristiana en medio del mundo, entregando el fruto de su trabajo según sus circunstancias personales y familiares.
- Numerarios y Agregados (Disponibilidad total): Al vivir el celibato apostólico, su entrega se traduce en una comunión total de bienes. Después de cubrir sus necesidades personales, estrictamente austeras, entregan todos los ingresos que generan con su trabajo profesional para el mantenimiento de los centros de oración, el sostenimiento de las labores apostólicas y la ayuda a los miembros que lo necesiten.
- Supernumerarios (Corresponsabilidad familiar y apostólica): Como madres y padres de familia, su primera obligación económica y de justicia es el sostenimiento, la educación y el futuro de sus hijos. A partir de ahí, colaboran libre y generosamente con el sostenimiento de la Obra mediante aportaciones periódicas (mensuales o anuales) que fijan personalmente según su presupuesto familiar.
- El sentido de desprendimiento y pobreza cristiana: Para todos los miembros, la aportación económica es una práctica de la virtud de la pobreza evangélica. Significa trabajar duro, gestionar los recursos con responsabilidad y vivir con desapego del dinero, evitando el lujo o el consumismo para poder ser generosos con las necesidades de la Iglesia y de los demás.
- San Nicolás de Bari como aliado: Ante las necesidades económicas y la financiación de las labores apostólicas (colegios, clubes juveniles, centros culturales), los miembros acuden a San Nicolás de Bari, patrono de la economía de la Obra y considerado su gran "Administrador", para pedir los recursos materiales necesarios.
- La libertad y el secreto como norma: Cada aportación se hace desde la intimidad de la conciencia y el diálogo personal con Dios, sin coacciones. Como nos recuerda el Evangelio, se busca que "la mano izquierda no sepa lo que hace la derecha", haciendo de la generosidad un acto de amor discreto y puramente sobrenatural.
Más documentación sobre el espíritu de la Obra y el sentido cristiano de los bienes materiales en escriva.org.